miércoles, 19 de mayo de 2010

Perfiles para la historia: Lola Flores


Nació con Alfonso XIII, vivió la dictadura de Primo de Rivera, la 2ª República y la Guerra Civil. Fue testigo de la transición democrática y se fue dejando una España europea. María Dolores Flores Ruiz vino al mundo el 21 de enero de 1923.

Decantarse por una profesión para esta jerezana es complicado. Cantante de copla, bailaora y actriz, en alguna ocasión, presentadora. Es más sencillo afirmar lo que dice el pueblo, que Lola Flores era una artista “por los cuatro costaos”. “La Lola de España”

Su arte lo empezó a demostrar desde muy pequeña bailando y cantando en la taberna de su padre. Tras pasar por la compañía de Manolo Caracol, con sólo 15 años. Y debutó en el teatro Villamarta de Jerez con el espectáculo “Luces de España”, junto a Rafael Ortega, y Melchor y Custodia de Marchena.

Su siguiente paso sería el cine, donde se estrenó interpretando a una gitana con la película “Martingala” en 1940 tras la guerra civil. Al mismo tiempo recorría España regalando su arte y su voz a quienes tenían a bien acercarse a sus espectáculos. Fruto de estos años surgió una de sus canciones más famosas: “El Lerele”.

Pero no era necesario pagar entrada para disfrutar de la gracia natural que desprendía Lola Flores. Estar a su lado ya garantizaba el disfrute.

Gracias a los archivos todos somos testigos de que era una mujer cercana. Dicen sus conocidos que Lola tenía un carácter fuerte, pero un gran corazón. “Un auténtico aluvión andaluz, un torbellino de colores. Era a la vez entraña y misterio.” Y su sangre de pura raza: gitana.

De la “Lolita de jerez” de su infancia a “Lola la Faraona”.

Gracias a las películas que hizo, a su peculiar modo de cantar y a su personalidad, Lola Flores se convirtió en una de las figuras más conocidas tanto en España como en el extranjero. Su carrera estaba en alza. Había formado su propia compañía junto a Manolo Caracol, y había triunfado con su primer proyecto “Zambra”.

Con una sola película se ganó su sobrenombre con el que se conocería durante décadas: “La Faraona”, rodada en el año 1955. Aunque se dice que ese apodo se lo puso el empresario mexicano Cacho Peralta.

Fue nombre de reparto de multitud de películas, entre las que destacan ”EL duende de Jerez”, “el Embrujo”, o “Morena Clara”. Se interpretó a sí misma en la serie Truhanes, que protagonizaba su gran amigo Paco Rabal, con el que ya había trabajado años antes en la serie Juncal.

Pero de actriz y cantante a presentadora de informativos sólo había un pequeño salto, que Lola se atrevió a dar de un modo muy valiente, en el programa de La Trinca.

No todo fue fácil al principio. Tuvo que enfrentarse a la reticencia de los críticos más puristas, que llegaron incluso a cuestionar su voz y su baile. Fue uno de tantos devenires, como la falta de trabajo o la censura. No se libró de líos burocráticos. Pero Lola siempre sacaba sus mejores armas: su temperamento, su originalidad y su improvisación. Y dejando las “penitas” sólo para la intimidad prefirió ser ejemplo de fuerza y optimismo, porque hay que borrar las penas y sentirse estupenda.

Por la película “Una señora estupenda”, Lola recibió el premio a la mejor actriz del Sindicato Nacional del Espectáculo.

En 1962 recibió el Lazo de Dama de Isabel la Católica y en 1967 fue premiada con la medalla de oro del Círculo de Bellas Artes. También se le concedió el premio de la Orden del Tío Pepe de Oro y la Copa de la Fama. Las llaves de la Ciudad de Marbella, así como un gran avenida en esta misma ciudad. En 1994 se le otorgó la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo.

En boca de sus amigos, Lola Flores fue uno de los personajes más atractivos de la España contemporánea, una mujer capaz de hacer historia y convertirse en leyenda. Poseía una fuerza interior, como de otro mundo, que parecía transmitir a los demás. El actor y director Luis Sanz llegó a calificarla como “Un ser por encima de lo normal, un personaje que no se parecía a nadie”. Y que fue irresistible hasta el final. Gente del pueblo, desenvuelta y natural hasta encima del escenario.

Con ella no existían los secretos, sincera hasta el extremo. Sus puertas siempre estuvieron abiertas para todos. Tanto así que en una entrevista a Lauren Postigo contó a España entera cómo quería que fuera su propia despedida.

Sí, Lola sí. Bien lo dijiste: Es ley de vida y todos tenemos que marcharnos algún día. Lola Flores nos dijo adiós el 16 de mayo de 1995, cuando tenía 72 años y después de una lucha de 25 años contra un cáncer de mama. Su capilla ardiente quedó instalada en el Centro Cultural de la Villa, en la plaza de Colón. En un ataúd abierto y amortajada con una mantilla blanca. Más de 15 mil personas acudieron a darle su último adiós. Y la despidieron con aplausos y piropos camino del cementerio de la Almudena donde iba a recibir sepultura, y mientras sonaba como música de fondo: La zarzamora.

A Lola Flores se la recuerda como una mujer única. Que luchó hasta el final y decidió pintar los nubarrones negros de su vida con un torbellino de colores. Lo suyo fue Coraje de Vivir.
Si prefieres escucharnos en radio, puedes descargar el audio gratuitamente. http://www.megaupload.com/?d=8136RPUR


Fuentes:
lavozdeasturias.es
esflamenco.com
wapedia.mobi/es
mitallerdeempleo.freehostia.com
jerezsiempre.com
mundohistoria.portalmundos.com
plusesmas.com
arrakis.es

Imagen tomada de: corbella.de
Nota: Emitido en el programa "Punto de partida" de RadioBetis (89.6 fm), dentro de la sección "Perfiles para la historia".

3 comentarios:

  1. Que bonito homenaje para una gran artista :)
    Saludos

    ResponderEliminar
  2. me gusto eso de pintar los nubarrones.
    saludos!!!!

    ResponderEliminar